‘El Hombre de Acero’ Brian Michael Bendis

‘El Hombre de Acero’ Brian Michael Bendis

Superman. El mayor superhéroe de todos. El icono no sólo de DC Comics, sino del género superheróico, tal y como lo conocemos a día de hoy. El más grande, y tal vez también por eso, uno de los más difíciles de escribir. Cuántas veces se ha mencionado lo complicado que es contar las historias de un personaje que es capaz de hacer, literalmente, casi todo, y que aun así continúe resultando interesante a ojos tanto de los nuevos lectores (acostumbrados a que siempre se les lleve un paso más allá) como de los veteranos (que siempre piensan que ya nada puede sorprenderlos) …

Brian Michael Bendis. Uno de los escritores de comics más renombrados en los últimos años y que, como las grandes figuras, ha recibido alabanzas y palos por partes iguales (los unos y los otros, igualmente merecidos… casi siempre). Ligado a Marvel durante años, siendo el responsable de grandes cómics tanto del género noir como del pijameo más puro y duro. Impulsor de una brillante etapa de Spiderman dentro de la línea Ultimate. El hombre que relanzó (diría que, por enésima vez, pero no siempre se consiguieron buenos resultados, para qué engañarnos) a los Vengadores, entre otras colecciones. El autor capaz de plasmar diálogos ágiles en el comic superheróico como pocos pueden, y que consigue sacarte de quicio en ocasiones con ese decompressive storytelling del que no todos disfrutan por igual (a mí no me disgusta… hasta que me cansa, vamos). Un autor que, cuando comunicó que dejaba Marvel, para irse nada más y nada menos que a DC, causó un revuelo como pocas veces puede percibirse en el mundillo a día de hoy (como si del mismísimo Jack Kirby se tratase, y sé que algunos dirán que exagero al compararlo con el Rey, y tienen razón… pero no me negaréis que dio juego durante días).

Y claro, cuando este hombre llega a una nueva editorial ¿qué haces? ¿Le pones al mando de una serie que quieras relanzar, de algún personaje clásico pero que haya ido cayendo en el olvido? ¿Le ofreces las riendas de alguna serie puntera, aunque eso suponga cargarte un equipo artístico que esté funcionando bien?

Pues en este caso, le pones al frente de las colecciones del mayor icono de la compañía, junto con Batman, lo cual no quiere decir que sea tarea fácil, como comentaba en el primer párrafo. Y la obra que he terminado de leer hace escasos minutos, antes de comenzar esta parrafada, me demuestra que los jefes de DC han elegido bien. El hombre de acero, una miniserie de 6 números, recogida por ECC en un tomo recopilatorio, aunque ya se ha comenzado a ofrecer también en forma de grapas individuales, para aquellos lectores que prefieran este formato. Algo no muy habitual (ocurrió también, recuerdo, con el cruce de Flash y Batman, aquella historia de “La chapa”), pero la ocasión lo merece. Y no me refiero a que se venda primero en formato grapa y meses después se recoja en un flamante tomo, porque aquí ha salido en primer lugar el cartoné, y acto seguido se ha iniciado la venta de los diferentes números. Tal es la importancia que se le da desde ECC a la obra, y la confianza puesta en el material en cuestión.

Seguramente muchos de nuestros amigos lectores habrán caído en la cuenta de que ese título, El hombre de acero (The man of Steel en su versión original), es el mismo que tuviera otra exitosa miniserie, de 6 números también, allá por el año 1986 (benditos años 80 para el cómic de superhéroes), y que corrió a cargo de uno de los mejores autores completos de aquel entonces, John Byrne. Sin lugar a dudas, la elección del título de esta obra no debe estar tomada al azar, para que Bendis pueda comenzar a demostrar de qué es capaz. Pero claro, el amigo Brian lleva ya unos años sin pasar por la tarea de dibujar sus comics, y para ello DC ha escogido a nada más y nada menos que Ivan Reis, Adam Hughes, Jason Fabok, Evan Shaner, Steve Rude (ese aire retro suyo es maravilloso), Ryan Sook o el genial Kevin Maguire. Os aseguro que el hecho de que en los diferentes números se vaya alternando un dibujante u otro (algo que a veces reconozco que resulta un tanto molesto, al menos para mí), no le resta en este caso ni un ápice de calidad a la obra.

En tan sólo seis números, Bendis nos plantea hasta tres tramas distintas: la fundamental, la llegada de un villano, obsesionado con acabar con todo lo que tenga que ver con Krypton, que además dice ser el responsable de la destrucción original del planeta, y que cometerá una de las acciones más duras de sobrellevar por Kal-El en mucho tiempo; pero además veremos cómo Jor-El (el padre biológico de Superman, y cuyo regreso ya se contó en el Action Comics 987), quiere llevarse algo realmente preciado para Clark (no voy a decir más porque creo que los que no seguís habitualmente las historias de Superman, y eso que últimamente han estado realmente bien, estaréis aún sorprendidos con lo del regreso de “papá”); y por si no fuera suficiente, en medio de todo esto se mantendrá una tercera trama, relacionada con una serie de inexplicables incendios que se producen en múltiples edificios de Metrópolis, y que no estará exenta de su giro argumental y su cliffhanger al final del tomo (o de la sexta grapa, vaya).

No creo que necesitéis que os diga mucho más para engancharos a esta serie limitada. Como punto de entrada a lo que nos espera dentro del microcosmos de Superman, es una magnífica opción. No echaréis en falta grandes peleas, dilemas personales, drama, un punto de humor… y no tengáis miedo los que llevéis tiempo alejados del personaje. Como ya hemos dicho en nuestro podcast alguna vez, abarcar todo lo que se publica o que ya se ha publicado (de Superman, o de cualquier personaje o colección), es literalmente imposible, pero aun así poco a poco se puede ir uno haciendo su “composición de lugar”, que le permita abrirse camino en todo lo que está por venir.

¡Un saludo, y felices lecturas!

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