Jurassic World: El reino caído (2018)

Jurassic World: El reino caído (2018)

Los dinosaurios han vuelto. Tenemos por fin uno de los estrenos “fuertes” de esta temporada estival que da comienzo. ‘Parque Jurásico: El Reino Caído’ es una película dirigida por J.A. Bayona, producida por Steven Spielberg con guión de Colin Trevorrow. Tras el exitazo de la anterior entrega (dirigida por el propio Trevorrow) era de esperar que no iban a dejar extinguirse a dicha franquicia tan fácilmente. Por desgracia así ha sido y el resultado ha sido decepcionante. Me he encontrado ante una película mediocre, de las peores (o la peor) de la saga, luchando por tan dudoso honor junto a la tercera entrega.

La película acontece unos años después de la anterior Jurassic Word y nos cuenta cómo el parque ha sido abandonado tras los sucesos del anterior filme. La isla Nublar y su parque han quedado como un lugar abandonado habitado por dinosaurios a su libre albedrío. Por desgracia para ellos, corren peligro de ser nuevamente extinguidos ante la inminente erupción de un volcán. Esto motivará a Owen Grady (Chris Pratt) y Claire Dearing (Bryce Dallas Howard) a volver allí para rescatar a los dinosaurios de semejante amenaza. Owen de paso se encontrará nuevamente con Blue, uno de los velociraptor (su favorito) que crió y enseñó en el parque.

Mientras tanto Claire, que ha empezado a valorar a estas criaturas, se centrará más en salvar al resto de dinosaurios con la ayuda de sus compañeros, un informático y una veterinaria que harán la función de los típicos personajes secundarios A su vez descubrirán como telón de fondo una oscura conspiración que podría poner en peligro a todo el planeta.

Honestamente, no me voy a andar con rodeos con la valoración de esta película. Deberían dejar descansar ya a la saga, no da más de sí. El argumento es una verdadera parida. Es malo, absurdo y un mero pretexto para sacar otra entrega, nada más. Estirar de donde ya no se puede sacar más. Colin Trevorrow es un tipo mediocre tanto como director como guionista (especialmente en este último campo) que simplemente tiene la suerte de estar rodeado y tener amistad con gente de mucho talento y prestigio.

Entrando ya con la película en sí, el comienzo es prometedor. Tras la típica escena introductoria con más o menos tensión muy propia de la saga, nos presentan a los personajes principales y vemos qué ha sido de ellos en estos últimos años para después ponerlos rumbo a la isla Nublar con la misión de rescatar a los dinosaurios que pululan por allí.

Ya desde sus propios cimientos vemos lo flojo que es el guión en el cual se sostiene el filme. Con personajes y lo que es peor, situaciones mil veces vistas, incoherentes, rutinarias y poco emocionantes. La emoción y la tensión, dos de los buques insignia de la saga aquí brillan por su ausencia más allá de algún momento fugaz. Vale que las casualidades y situaciones imposibles son un denominador común en este tipo de películas, se acepta y se compra, pero sin pasarse, tiene y debe haber un límite. Y vale que los protagonistas acaben saliendo de cualquier situación, pero no nos flipemos más de lo debido, porque si rizamos el rizo a todo ello el resultado es directamente absurdo y ridículo y matamos la emoción, la tensión y la empatía que debería existir y no existe con sus protagonistas. Se abusa en exceso de momentos donde los dinosaurios están a un milímetro de conseguir a sus presas y estas siempre escapan.
El personaje de Chris Pratt no es que sea el héroe de la película, es que es directamente un superhéroe. Capaz de correr más que los dinosaurios, capaz de sobrevivir a una estampida de decenas de dinosaurios desbocados colina abajo a lo que se suma la imposibilidad de no poder ver absolutamente nada ni por parte de él ni por parte de los bichejos asustadizos debido a la ceniza y humo del volcán que inunda la isla. Pues nada, ahí va el tio, ni lo pisan ni le golpean, ni se tropieza…nada, ni un simple roce. Y si esto no fuera suficiente salta por un acantilado junto al resto de dinosaurios y vuelve a salir impoluto, y aún con todo le sobra tiempo para bucear y salvar al personaje de Claire y el científico. Además también es capaz de rodar entre las fauces de un dinosaurio justo antes de que este las cierre con intención de comérselo, o esquivar sus patas y su cola con una agilidad que ni Errol Flynn. Y con todo esto, aún me guardo algunas cosas más que será mejor que disfrutéis por vosotros mismos, horrible.

No recuerdo a Alan Grant (Sam Neil) en la primera Parque Juráisco siendo poco menos que Superman. Vale que esto no es cinema verité pero incluso dentro de la ficción se debe ser consecuente con unas reglas con el mundo que se intenta representar, no todo debe valer. Este tipo de protagonistas intocables no ayudan a que empatices y sufras con ellos, porque por muy jodida que sea la situación, siempre sale invicto sin riesgo alguno. A esto hay que sumarle la interpretación en piloto automático de Chris Pratt que parece no tener muchas ganas de abordar el papel, haciendo el mismo registro de siempre, porque el tipo es simpaticote pero como actor es mediocre. Hace siempre de sí mismo y ya.

Un poco mejor parada sale Bryce Dallas Howard pero sin excedernos. Su personaje ya acabó evolucionando en la anterior película y bueno, aquí se mantiente. Por otra parte sus compañeros, la científica y el informático están metidos con calzador porque sí, nos ponen un embudo en la boca y tenemos que tragarlos sin más. Siendo especialmente este último, el informático, un horror. Personaje cargante, dando gritos histéricos que se supone que deben de hacen gracia…en fin, de vergüenza ajena.
El personaje de Ian Malcom (Jeff Goldblum) también metido con calzador, más forzado que el tornillo de un submarino. Ni aporta nada, y de hecho ni tan siquiera parece el mismo personaje que vimos en las primeras películas, ni en su look ni su personalidad. Pero había que meterlo y ya está. Por supuesto ¿qué sería de una película de Parque Jurásico sin niños? Aqui el peso infantil recae en una niña que tendrá un papel de bastante importancia en el tramo final de la película.

El villano es lo que se espera, exactamente el típico villano que tenemos ahora en nuestra mente. Un villano de opereta que bueno, siendo pésimo también, entra dentro de los cánones de este tipo de películas, aparece por ahí y a correr. Uno recuerda la primera Parque Jurásico y luego uno ve esto y es como comparar jamón ibérico con jamón york. Spielberg no sólo nos presentaba fabulosamente a todos los personajes, sino que les daba su personalidad, su carisma y con todo ello en la cocktelera jugaba a realizar una película de corte familiar con momentos de pura tensión, llegando a bordear el terror y con un argumento dentro de lo ficticio muy solvente y creíble. Dando lugar a escenas icónicas inolvidables y con unos dinosaurios mucho más creíbles a los que se ven aquí que por momentos parecen humanos con escamas con tantas emociones de baratillo.

Se les ha ido de las manos el contexto y la esencia de Parque Jurásico sólo por alargar la franquicia de forma artificial. Aquí ya los dinosaurios son poco menos que perros domésticos, con comportamientos semi-humanos, y con situaciones dignas de una película de acción a lo Michael Bay. Ese dinosaurio saltando mientras hay una explosión tras él o el momento vidriera, de verdad, ¿qué cojones es esto? ¿todo vale ya? Más allá de la moralina que bordea todo el film con que los dinosaurios son muy buenos y dan mucha pena…Aquí ya no está ni existe esa sensación de amenaza de las prmeras Parque Jurásico en cuanto al manejo de la tensión y el peligro, donde los dinosaurios eran dinosaurios y no tenían miramientos en querer matar y comerse a cualquiera, bueno o malo, hombre, mujer o niño. Aquí son buena gente, perdón, son buenos seres prehistóricos. Y si matan a alguién es porque se lo tenía merecido.
¿Dónde está ese aura de película oscura y terrorífica que decían que tendría esta película cuando estaba en pleno rodaje y que era heredada de las primeras Jurassic Park? Yo he tenido que ver otra película muy distinta. Mienten más que hablan, entiendo que es promoción pero que no nos tomen por imbéciles.

Bayona es un gran amante de Spielberg, su cine respira Spielberg por cada uno de sus fotogramas, especialmente a la hora de jugar con la sensibilidad y emotividad. Bayona juega a todo ello, a darle cierta humanidad a a película e intentar dotar de personalidad a cada toma como suele consiguir el rey midas. Pero claro, ¿qué ocurre? que siendo un director más que correcto, Bayona no es Spielberg y el resultado acaba siendo simplemente un reflejo de lo que quiere ser, una marca blanca de supermercado.

La dirección de Bayona es correcta, el tipo tiene oficio y consigue algunos planos muy buenos acompañados por una gran fotografía (como ese indoraptor en los tejados con la lluvia). Chapó por él que ha llegado hasta lo más alto de la meca del cine. Pero su película se nota artificiosa, carente de alma, muy concentrada en ser deudora de las 2 primeras películas de la saga dirigidas por Spielberg (a las que homenajea con planos en innumerables veces) pero no llega, no lo consigue. Y lo peor es que ha añadido todos los tópicos del cine más actual, y los peores posiblesNo hay sensación de riesgo alguno, en ningún momento. No hay empatía con los personajes, porque son prácticamente perfectos en todo. Los dinosaurios molan porque siempre gusta ver a estos bichejos en pantalla, pero no transmiten nada, ya ni sorprenden ni causan fascinación o terror. Más allá de Blue, que se ha convertido en un dinosaurio mascota que te gustaría llevarte a casa. Las escenas de acción son muy genéricas y el espectador sabe en cada momento lo que va a ocurrir y hasta cómo va a suceder.

Incluso técnicamente no es tan brillante como cabría esperar para una producción de este calibre. Hay algunos momentos de CGI en los diseños y movimientos de algunos dinosaurios que cantan bastante. Ni en lo técnico destaca. La BSO de Michael Giacchino acompaña sin destacar, sacando algunos leitmotivs clásicos cuando la ocasión lo requiere que siempre levantan cualquier escena. También hace uso del propio leitmotiv que compuso para la anterior película y que resulta muy bello. Pero en general se nota un trabajo alimentício, compusto para salir del paso y ya está, poco destacable dentro de la obra de este compositor. Y esto es extendible a toda la película. Nada destaca, todo es formalmente cumplidor en el mejor de los casos y directamente soso o anodino en la mayoría de su duración.

Su primer acto funciona bien, es marca de la casa, pero tras la salida de los personajes de la isla Nublar, en su tramo central la película pega un bajón de ritmo acojonante que la manda al traste y que recupera ligeramente en su tramo final. Pero no es suficiente, el daño ya está hecho, el ritmo está tocado de muerte y yo siento que me aburro y no me importa ni me involucro con nada de lo que veo en pantalla. Sólo quiero que acabe.

Creo en el los últimos años estamos siendo excesivamente condescendientes con este tipo de producciones comerciales con frases como “da lo que esperas” o “es entretenida y es lo que uno busca en estas películas” ¿realmente no queremos pedir nada más a un tipo de cine por el mero hecho de ser comercial? ¿Con que simplemente sea entretenida nos conformamos? Creo que la primera Parque Jurásico también era entretenida pero además ofrecía muchísimo más que eso y por eso hoy es un titulo clásico, cosa que producciones como esta jamás llegarán a ser, por algo será. El cine comercial puede ser (y debe ser) más que simple entretenimiento, hay cientos de casos. Pero parece que últimamente nos conformamos con un mínimo y claro, si con esto nos conformamos esto es lo que nos seguirán dando como tónica general. Mal asunto. Nadie le pide a estas películas que sean El Padrino como siempre oígo decir a la gente cuando las intentan justificar. La primera Parque Jurásico tampoco es El Padrino, es consecuente con el cine que es, como esta que nos ocupa, ambas juegan en la misma liga y sin embargo la diferencia entre ambas entregas es abismal ¿Por qué será? Esa es la pregunta que hay que hacerse y reflexionar sobre el conformismo en el que nos vemos involucrados muchas veces.Parque Jurásico: El Reino Caido es una muestra más de lo que es exprimir una saga que no da más de sí. Que sigue viva por las rentas que da su titulo pero que no tiene nada nuevo que contar ni aportar. Una película mediocre, sin alma, que intenta ser emotiva pero resulta tan artificial en su intención que consigue el efecto contrario. Película para domingo por la tarde, una recomendación algo dolorosa cuando estamos hablando de Jurassic Park, películas que deberían ser garantía para un gran blockbuster, de los que marcan y ofecen mucho, pero no es el caso. Personalmente creo que lo mejor que podemos hacer por el bien de nuestros queridos dinosaurios es dejarlos extintos, al igual que ocurrió en la realidad. Ya tuvieron su gran momento en el cine, y revivirlos artificialmente como ocurre aquí sólo para tirar de rentas no les hace ningún bien y nos convierte inexorablemente en los villanos de la función.

Lo Mejor:  Los dinosaurios, sólo por ellos merece la pena ver la película, porque ver dinosaurios siempre mola. La escena de la niña en su habitación y el indoraptor acechando, pura escena made in Spielberg.

Lo Peor:  Prácticamente todo lo demás.

[Total:3    Promedio:2/5]

Loren Lumiére López

Cinéfago desde que tengo uso de razón, Spielberg me demostró lo que era amar el cine desde muy pequeño. Me fascinan las bandas sonoras. Devorador de libros de terror, fantasía y ciencia ficción. Tolkien, Poe, Lovecraft y King mis referentes atemporales. También saco tiempo para mi otra pasión, los videojuegos. Aunque Nintendero de corazón, disfruto siempre de un buen juego sea de la compañía que sea. Eso sí, The Legend of Zelda es y será siempre "la saga".


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